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Interinos: las oposiciones en las que «todo es mentira»

Interinos: las oposiciones en las que «todo es mentira»

La Plataforma de Interinos de Educación ha enviado una nota en la que critica el desarrollo de las oposiciones en La Rioja

la rioja

Logroño

Sábado, 21 de julio 2018, 12:21

La plataforma de Interinos de Educación ha enviado esta mañana una nota en la que critican duramenente el desarrollo del concurso-oposición de Educación que se ha desarrollado en las últimas semanas.

Éste es el escrito, que lleva por título «Todo es mentira»:

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LO QUE SUCEDE EN LA OPOSICIÓN ES TODO MENTIRA

La primera mentira es el nombre, se llama concurso-oposición, pero es oposición pura. Hay que pasar una primera parte(oposición); aquí ya puedes caer eliminado.

Si pasas el corte hay que pasar una segunda parte (sigue siendo oposición) y,aquí, te suspenden también porque «sólo se puede aprobar a tantas personas como número de plazas ofertadas». (Otra mentira más, que además es ilegal). Hasta aquí, TODO ES OPOSICIÓN.

Una oposición es el único medio para acceder a la función pública, hay que pasar por ella. Segunda mentira. No hay un modo único. Los modos de acceso se han ido sucediendo según las circunstancias particulares de cada época. En esta, nos toca lidiar con el abuso constante y el fraude de ley que estamos viviendo el personal interino y temporal.

El sistema busca a los mejores, allá va la tercera mentira. El proceso empieza con la más pura expresión de azar, se extraen unas bolas de bingo que deciden cuáles son los temas a desarrollar por los opositores. ¿De verdad algo que empieza con un sistema aleatorio busca a los mejores?

El sistema evalúa las competencias docentes de los opositores y garantiza que los que aprueban lo harán bien en clase. Otra más, y esta es muy grave, en ningún momento del proceso, se valoran actitudes y/o cualidades docentes como saber transmitir, acompañar los momentos de fragilidad y de duda de los chicos/as, saber medir los tiempos para no dar excesiva información ni muy poca, despertar la curiosidad de nuestros pupilos,… y así un largo etcétera de cosas que pasan en el aula cada día, pero que no aparecen en el proceso de selección por ningún lado. Este tipo de cosas sólo se obtiene con la experiencia, no pasando un examen.

Las calificaciones obtenidas son justas. Enésima mentira. En general, las notas tienden a la baja.

Hay tribunales que, a pesar de ocupar el mismo puesto que muchos de los opositores que concurren, buscan ejercicios prácticos prácticamente imposibles. Por si fuera poco, califican los temas con notas bajísimas.

Cuando en la segunda parte solo aprueban tantas personas como plazas haya ofertadas, o incluso menos, también se observa la injusticia, ¿Cómo es posible que si hay, pongamos 4 plazas, solo sean aptas 4 personas en el mejor de los casos? Pues porque se rebaja la nota de los demás, lo cual, provoca dos ilegalidades.

Uno, se pierde el derecho al concurso, ese que aparecía en el nombre, pero al que todavía no hemos accedido; y dos; suponiendo que conjuntando los méritos y el examen no se obtenga plaza, sí que hay un apartado en la convocatoria que dice que tener una buena nota en la oposición da beneficios de cara a posicionarse en la listade interinos, pues bien, resulta que tampoco.

Los opositores que no aprueban es que no estaban suficientemente preparados. Esta mentira es de imposible factura. ¿Cómo no van a estar preparados para dar clase personas que llevan 3,5, 10, 15 o más años trabajando en esto?

Por otro lado, ¿cómo se puede estar preparado si no se sabe lo que te van a preguntar? Si no hay una rúbrica pública desde antes de que comiencen las pruebas, ni se conocen los criterios de evaluación. ¿Cómo puede saber alguien que se examina lo que se espera de él?

Supone un cinismo extremo el que haya especialidades en las que se dejan plazas desiertas, como hemos visto en varias comunidades, Madrid, Navarra, Murcia, Extremadura… Resulta, que aunque no hayan asignado todas las plazas, cuando comience el curso, van a necesitar personas que las cubran. Estas personas van a ser los mismos que ahora hemos suspendido.Es sencillamente demencial.

Y, el golpe de gracia, la próxima vez será.¿Sabemos si habrá próxima vez?¿Y si la hay, dentro de cuánto tiempo?

Además, ¿quién quiere una próxima vez de todo este proceso infernal, absurdo, abusivo, perverso, que saca lo peor de las personas, que fomenta la competitividad, el peloteo y las envidias?

Va siendo hora de ir pensando en cómo reparar la gran injusticia que se está cometiendo con el personal interino y temporal, que va viendo cómo una vez…, y otra…, y otra… es víctima del peor de los sistemas.

Por eso denunciamos la gran farsa de las oposiciones que persiguen el despido masivo de interinos cualificados y excelentes docentes por motivos puramente mercantilistas. Pretenden evitar lo que, en cuestión de meses, va a ocurrir: que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea reconocerá la condición de indefinido de todos los contratados en fraude de ley.

Recordamos: los empleados públicos son despedidos y cesados sin ningún tipo de indemnización, aunque lleven 20 años trabajando. Por ello, se hace necesario articular un proceso con el doble objetivo de modificar el sistema de acceso a la función pública docente que tenga en cuenta la práctica y las aptitudes pedagógicas del opositor, y un proceso de consolidación extraordinario que regularice la situación de todos los interinos contratados en fraude de ley.

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