

Secciones
Servicios
Destacamos
Ana B. Hernández
Martes, 1 de abril 2025, 12:03
El tiroteo que la noche del sábado se produjo en el barrio de San Lázaro, en Plasencia, ha acabado con la vida de Amelia, ... una niña de 2 años a la que una bala impactó en la cabeza cuando estaba refugiada con su madre y su hermano pequeño, de 1 año, en la vivienda de un familiar.
Hasta allí había ido a comprar chuches cuando comenzó el enfrentamiento a tiros en el barrio. Alba, la madre de Amelia, decidió encerrarse en la casa con sus hijos. Pero al menos tres balas atravesaron el cristal de la puerta de entrada y una de ellas resultó mortal para la pequeña. Otra le dio en el brazo y una tercera acabó en el pie de una joven de 25 años que también resultó herida en el tiroteo y que, como Amelia, su madre y su hermano pequeño, estaba refugiada en la misma vivienda del barrio.
La joven fue trasladada hasta el Hospital de Plasencia y ya ha recibido el alta médica. La pequeña, sin embargo, desde el Virgen del Puerto fue derivada hasta la UCI pediátrica del Materno Infantil de Badajoz, dada la gravedad de su estado. Pero no ha logrado sobrevivir. El SES confirmó a primera hora de la mañana de ayer su fallecimiento.
El cruce de disparos, a consecuencia del cual Amelia perdió la vida, nada tenía que ver con su familia. Se produjo entre otra del barrio de San Lázaro y miembros del conocido como clan de los Hilarios, con base en la barriada de Gabriel y Galán. Pero esta vez el enfrentamiento entre ambos no fue por ningún asunto de drogas, lo que en otras ocasiones ha enfrentado a grupos de las dos zonas de Plasencia relacionadas de manera más directa con el tráfico de sustancias estupefacientes.
El motivo del enfrentamiento a tiros entre las dos familias ha sido esta vez una pelea previa en un puticlub del Puerto de los Castaños. Allí trabajaba como portero un miembro de la familia de San Lázaro y el pasado jueves impidió que al local accediera el pequeño de los tres hijos varones del jefe del clan de los Hilarios, sobrino a su vez del preso fugado hace más de un mes de la cárcel de Valladolid.
El pequeño del clan trató de acceder al establecimiento con alcohol y el portero, hijo de una conocida familia también de San Lázaro, impidió que entrara con bebida ajena al local. El rifirrafe terminó en una pelea, «en una paliza al portero», concretan fuentes conocedoras de los hechos, y desencadenó dos días después el tiroteo.
La Policía Nacional investiga desde el momento en que sucedieron los hechos qué ocurrió para esclarecer todos los detalles de un enfrentamiento a tiros que, por el momento, se ha saldado con nueve hombres detenidos: seis de ellos pertenecientes a la familia del portero, dos hermanos de los Hilarios y un amigo de ambos.
Todos están retenidos en la comisaría placentina a la espera de pasar a disposición judicial, lo que podría ocurrir esta mañana según informó ayer el delegado del Gobierno, José Luis Quintana.
También, según adelantó, equipos especializados de la Policía Nacional se trasladarán a Plasencia desde otras regiones para colaborar con la investigación y determinar qué armas se utilizaron de las que los agentes incautaron en el barrio la noche del tiroteo, entre ellas un subfusil de asalto, quiénes las dispararon y cuál fue la trayectoria de los múltiples disparos que se sucedieron durante varios minutos en San Lázaro. Especialmente, quién disparó la bala que acabó con la vida de Amelia.
Los seis miembros de la familia de San Lázaro, de etnia gitana, fueron detenidos tras el tiroteo y los otros tres se entregaron de forma voluntaria en comisaría durante la tarde del domingo.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Favoritos de los suscriptores
Destacados
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.