El Instituto Nacional de Estadística ha publicado recientemente los resultados de la encuesta de Condiciones de Vida de 2024. Tras efectuar un análisis de sus ... datos, nos permitimos traer a este texto algunas reflexiones relacionadas con la comunidad riojana.
La denominada tasa de pobreza, calculada como el 60% del valor de la renta mediana (importe de la renta correspondiente al valor situado a la mitad de la renta de los individuos ordenada de mayor a menor), indica que un 19% se situaría dentro de ese umbral; es una tasa similar a la del conjunto del país, pero con la salvedad de que en España se ha mantenido casi estable en los últimos diez años, con una ligera tendencia a mejorar, mientras que en La Rioja ha crecido en ese periodo. Esto es, hay que estar alerta ante este dato que indica que la proporción de las personas con ingresos menores va creciendo. Hay varios factores económicos y sociales detrás de este resultado, como la incorporación continuada de inmigrantes, especialmente, en los estratos inferiores de ingresos, lo cual por el propio efecto del cálculo estadístico impulsa el crecimiento de la tasa.
De todos modos, es más crítica la variable de pobreza material severa, que mide aquellas situaciones en las que los hogares declaran que no pueden hacer frente a un número determinado de necesidades básicas. En La Rioja se mantiene en torno a un 4%, en comparación con el promedio nacional situado en el 8%. Valores similares para ambos contextos tiene la tasa de baja intensidad laboral, ya que la correlación entre las dos variables es muy alta.
A fin de sintetizar los indicadores anteriores, se creó la llamada tasa Arope que combina la población en situación de riesgo de pobreza, privación material severa y/o baja intensidad en el empleo, para medir la tasa de población en riesgo de pobreza o exclusión social. En el conjunto del país se situó en torno al 26%, con una tendencia descendente durante los últimos 10 años, y en La Rioja, en el 22%, con una tendencia creciente. Este indicador es ampliamente usado para evaluar la evolución del riesgo de pobreza, por lo que hay que estar atentos a esta tendencia creciente, analizar sus causas y aplicar las políticas necesarias para evitar su crecimiento.
Con respecto al porcentaje de hogares con dificultad o mucha dificultad para llegar a fin de mes, en 2024 se situó, en el 21% para el conjunto de España, y en el 15% para La Rioja, con una tendencia marcadamente decreciente en el contexto nacional y más estable en nuestra región.
Cuando se analiza la desigualdad a través de la relación de la renta percibida (indicador S80/S20) por el 20% más rico y el 20% menos pudiente, en el conjunto del país y en nuestra región, para 2024 el coeficiente es de 5,4 y 4,6 veces, respectivamente, en ambos casos con tendencia decreciente.
La Encuesta también incluye un indicador referido a la vivienda, que es el porcentaje de hogares con retrasos en los pagos por cualquiera de los conceptos de hipoteca, alquiler, recibos de gas y electricidad o gastos de comunidad. Para el conjunto del país se sitúa en el 10% y, en La Rioja, en torno al 8%.
Como se ha observado, aunque en todos los indicadores La Rioja presenta mejores resultados que el promedio del país, no por ello hay que bajar la guardia, sino estar activos en las políticas de empleo y sociales para que, especialmente, la tasa de población en riesgo de pobreza se mantenga tan baja como sea posible, pues los otros indicadores dependen de esta tasa.
Además, esta situación no es nueva por lo que los riesgos que entraña han de abordarse lo antes posible si no queremos que se enquiste. Ello implica la necesidad urgente de revisar y reforzar la acción contra la pobreza y el riesgo de exclusión de todos los agentes sociales y, en particular, de los poderes públicos.
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