Este 2 de octubre se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de la Educación Social. Es un día de celebración que nos une a todas y todos los educadores sociales, en el que reivindicamos el trabajo que realizamos y visibilizamos nuestra profesión como herramienta transformadora y facilitadora del cambio social.
La Educación social es una profesión que cumple una importante función social, ya que responde a determinadas necesidades y demandas sociales. El trabajo de las y los profesionales de la Educación social representa un valor consolidado en el ámbito de la intervención social, procurando beneficios a sus destinatarios concretos y a la sociedad en su conjunto.
Las y los profesionales de la educación social están capacitados para responder, desde diferentes estrategias relacionales y socioeducativas, a aquellos encargos sociales que en cada momento plantean los individuos, los colectivos y la sociedad en su conjunto a las configuraciones sociales, políticas y económicas. Su especificidad es la acción socioeducativa en programas y proyectos que las Administraciones públicas promueven, con la finalidad de mejorar las condiciones sociales y culturales de la ciudadanía, lograr mayores niveles de bienestar y calidad de vida, compensar los efectos de la exclusión social y la lucha por la incorporación de los sujetos a la sociedad con pensamiento crítico.
El escenario actual nos lleva a hacer un análisis muy crítico de la realidad social: vivimos tiempos convulsos por la guerra de Ucrania, la crisis energética y económica, los flujos migratorios, las políticas radicales que reaparecen, tambaleando los pilares del bienestar, asistiendo a un progresivo declive de los derechos sociales y provocando el crecimiento de las desigualdades sociales. En el Día internacional de la Educación Social volvemos a recordar nuestro compromiso para la transformación de nuestra realidad más cercana, ejerciendo con profesionalidad aquello que mejor sabemos hacer: dar respuesta al conjunto de la población con actuaciones que contribuyan a su bienestar, integración, formación y participación en la vida social.
«El trabajo de los profesionales de la Educación social representa un valor consolidado en el ámbito de la intervención social, procurando beneficios a sus destinatarios concretos y a la sociedad en su conjunto»
La Educación social se sustenta en una formación universitaria desde el año 1991. Comprende, pues, un compendio de conocimientos y competencias que la acción socioeducativa implementa para producir efectos educativos de cambio, desarrollo y promoción en personas, grupos y comunidades. Sin embargo, como dice Carlos Sánchez-Valverde, profesor de la Universidad de Barcelona, los profesionales de la educación social «parecemos recién llegados al concurso social y profesional, a pesar de llevar años aquí». Esta profesión tiene derecho a ser reconocida en la normativa, a que en la función pública se cree la categoría de educador/a social en las RPT y a que se regule el acceso a la misma, tanto a nivel estatal como en aquellas comunidades autónomas, como es el caso de La Rioja, que aún no la tienen. Es urgente la regulación de las profesiones de la intervención social, para lo que necesitamos todo el apoyo de las educadoras y los educadores sociales, de las facultades dónde se imparte el grado, de las administraciones públicas, de los grupos políticos y de la ciudadanía. Sin regulación profesional no hay unas mínimas garantías para la intervención de calidad para los y las profesionales ni para la ciudadanía.
En La Rioja estamos alrededor de 300 profesionales representados a través de Colegio Profesional de Educadoras y Educadores sociales de La Rioja. Desde el mismo, reivindicamos nuestro trabajo para construir un espacio profesional amplio que necesariamente se complemente con otras disciplinas y perfiles profesionales, que desarrolle mejoras de las condiciones del ejercicio profesional en beneficio de las personas, de los colectivos y de las comunidades con las que trabajamos. A la vez, promovemos la incorporación de la educadora y del educador social en todos los espacios en los que son necesarios, y luchar contra el intrusismo en todos los ámbitos de la Administración pública, de las empresas y entidades privadas. Así mismo, reivindicamos nuestra presencia en escenarios políticos y sociales para construir y defender unas políticas de bienestar que permitan el pleno desarrollo de las personas, basadas en la justicia social y la igualdad
Para terminar, desde el Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de La Rioja queremos felicitar y agradecer a todos los que desarrollan esta profesión tan necesaria en una sociedad en constante cambio y evolución.
Para celebrar este día y compartir nuestra profesión, les invitamos a participar en las próximas jornadas que hemos organizado en la sede de UNED La Rioja: el próximo martes día 4 de octubre, con el título «Pasado, presente y perspectivas de futuro de la ES en La Rioja» y el 3 de noviembre, «Educación social en el sistema educativo».
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