Nicolás Redondo Terreros AMAYA DÍAZ

El PSOE expulsa a Nicolás Redondo tras haber criticado la amnistía

La Ejecutiva federal del partido acusa al exdirigente vasco de «reiterado menosprecio a las siglas del PSOE» y asegura que no presentó alegaciones para frenar la resolución

Jueves, 14 de septiembre 2023

Él mismo dio a entender, en un artículo publicado el 3 de septiembre por este periódico bajo el título «Dignidad», contra la amnistía para los protagonistas del 'procés,' que tenía intención de dejar el PSOE. «La aprobación de una resolución jurídica de esta naturaleza, ... para políticos fugados de la justicia española, convierte en irreconocible el partido al que me afilie hace más de cuarenta años», dijo. La dirección de la formación en la que siempre militó, la que su padre ayudó a renovar en la Transición, no le ha dado, sin embargo, a Nicolás Redondo Terreros, exsecretario general de los socialistas de Euskadi, el gusto de dar el portazo. Lo ha expulsado.

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La noticia no trascendió hasta este jueves pero la decisión se tomó en la ejecutiva del pasado lunes. Paradójicamente, el mismo día en el que la vicesecretaria general del partido, María Jesús Montero, presumió de tolerancia hacia quienes en las últimas semanas han hecho pública su oposición a que, con tal de garantizarse la investidura, se claudique ante Carles Puigdemont con la aprobación de una medida que hasta hace tan solo dos meses el propio Pedro Sánchez consideraba inaceptable . «En este partido el que se mueve sí sale en la foto», ironizó parafraseando, en sentido contrario, la histórica advertencia de su antecesor, el hoy también 'díscolo' Alfonso Guerra.

La organización archivó hace un año otro expediente abierto en septiembre de 2021 por entender que había pedido el voto para Ayuso

La dirección del partido esgrime el «reiterado menosprecio a las siglas del PSOE» por parte del exdirigente vasco como razón de su radical medida disciplinaria. Redondo no es el único que ha criticado con dureza la decisión de negociar con el expresidente de la Generalitat, prófugo de la justicia desde hace seis años, una ley que, a su juicio de no pocos veteranos (Felipe González, Guerra, Ramón Jáuregui, Virgilio Zapatero...) y de algunos dirigentes actuales como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, infligiría un grave daño a la democracia española por cuanto implicaría el reconocimiento de que el comportamiento de Puigdemont y compañía estuvo justificado. Pero él ya estaba en la cuerda floja.

Antecedentes

En septiembre de 2021 la dirección del PSOE abrió expediente disciplinario tanto en su contra como en la del expresidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, por entender que habían pedido el voto para la popular Isabel Díaz Ayuso en la campaña electoral autonómica de mayo de ese mismo año. A Leguina se le echó poco más de un año después, en diciembre de 2022, y aunque dijo que llevaría al partido a los tribunales nunca lo hizo. La causa contra Redondo, en cambio, fue archivada después de que pidiera disculpas y negara en sus alegaciones haber reclamado apoyo para una organización rival.

El exlíder del PSE llevaba, en todo caso, mucho tiempo distanciado de la cúpula del partido. El último encuentro del que hay constancia entre él y Sánchez se produjo tras el fallecimiento de su progenitor, el histórico secretario general de la UGT, Nicolás Redondo Urbieta, el pasado 3 de enero, cuando el actual presidente en funciones acudió a la capilla ardiente ubicada en la sede del sindicato en Madrid. Pero su falta de sintonía política ha quedado plasmada estos años en múltiples declaraciones.

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El exlíder del PSE dejó caer hace apenas diez días que abandonaría la formación si Sánchez cedía ante Puigdemont

En realidad, lo publicado en el articulo 'Dignidad' no fue lo que provocó este segundo expediente que ha concluido en expulsión fulminante, aunque sí fuera clave para su resolución. Lo que activó en origen la maquinaria disciplinaria del PSOE fueron pronunciamientos realizados como integrante de la plataforma 'La España que reúne', un autodenominado «club de opinión» del que Redondo es fundador junto al hijo del socialista vasco asesinado por ETA Fernando Múgica, José María Múgica (que se dio de baja del PSOE en diciembre de 2018), o el exfundador de Ciudadadanos Francesc de Carreras, y que «persigue la búsqueda de consensos entre los partidos constitucionalistas y la necesidad de un Gobierno de consenso constitucional».

Fuentes del PSOE subrayan que, esta vez, Redondo no hizo alegaciones para defenderse y que las pruebas de su culpabilidad están «negro sobre blanco en la prensa». «Ocho millones de votantes merecen respeto, y también una organizaciones con 140 años de historia», argumentan.

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«Si al final, la llamen como la llamen, se aprueba la despenalización de todo lo que ocurrió aquellos lamentables días en Cataluña, se llevarán por delante (...) la legitimidad de las fuerzas de seguridad, la de los jueces y magistrados y también el periodo más brillante de la historia del PSOE. Seguirá llamándose PSOE, pero desde luego no será el partido de los años finales del siglo pasado», dejó escrito el ya el proscrito hace apenas diez días. «No puedo decir si seguirá siendo o no el partido de figuras socialistas significativas de aquel tiempo, pero desde luego el mío no». Así es.

Felipe González (centro) atiende a los medios de comunicación. Efe

González: «Quien no es controvertido es que traga con todo»

«Que nos libren de los no controvertidos, los que son capaces de quedar bien con todos a la vez», porque «algo tienen», ya que «controvertido hay que ser... y quien no es controvertido es que traga con todo», afirmó este jueves el exlíder socialista Felipe González en un acto con políticos histórico, pocas horas después de la expulsión de Nicolás Redondo fuera del PSOE. Antes, recordó ante la prensa que cuando era presidente del Gobierno su padre, Nicolás Redondo Urbieta, líder de UGT, convocó una huelga general en diciembre de 1988 y a él «nunca se le ocurrió pensar que eso se penalizaba con expulsión» del partido.

González se reivindicó como un hombre «libre porque digo lo que pienso» y «responsable porque pienso lo que digo, y eso me obliga a callarme mucho más de lo que desearía… No lo que dicen que digo, sino lo que yo digo, que no es lo mismo», apostilló. El que fuera secretario general del PSOE durante 23 años pronunció estas palabras al recibir en Sevilla, de manos del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, el V Premio Iberoamericano 'Torre del Oro'.

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