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Sonia Tercero

'Sin viticultores no hay Rioja', la campaña con la que Asaja busca renovar la Interprofesional del Vino

La organización aspira a renovar sus cinco puestos en la dirección de la OIPVR en un proceso electoral marcado por los planteamientos sobre el arranque de viñedo

La Rioja

Martes, 1 de abril 2025, 16:16

ARAG-Asaja aspira a renovar sus cinco puestos en la dirección de la Interprofesional del Vino de Rioja en un proceso electoral que está marcado por los planteamientos sobre el arranque de viñedo como fórmula para equilibrar oferta y demanda.

El presidente de la organización, Eduardo Pérez, ha presentado este martes la campaña 'Sin viticultores no hay Rioja' con la que se presentan a estas elecciones, que tendrán lugar en abril y a las que están llamados 7.523 viticultores. En el periodo qque concluye ahora, Asaja logró el máximo de vocales: cinco (de los 16 del sector productor), ya que acreditó el respaldo del 54% de hectáreas y más del 50% de viticultores.

En este punto, Pérez ha incidido en que este proceso electoral, en el que se renueva la Interprofesional hasta 2028, llega en un momento duro para el sector del vino, marcado por la reducción del consumo, especialmente del tinto, que ha cifrado en un 15%.

Esa bajada se suma a las consecuencias de la pandemia, el brexit, la guerra de Ucrania y la amenaza de aranceles en Estados Unidos y, especialmente, el aumento de los costes de producción. «Estos últimos cinco años han sido pésimos, para olvidar», ha afirmado antes de criticar que los viticultores sean «los que pagan los platos rotos» de esta situación porque «algunas bodegas creen que no hay ley y todo vale.

Hace años, ha admitido, «nadie se hubiera imaginado que iba a haber gente que no iba a vendimiar o que iba a dejar las viñas de forma definitiva». Por ello cree que prolongar esta situación «y poner en jaque la rentabilidad de este cultivo es algo que hace peligrar a toda la Denominación de Origen Rioja».

Pérez ha incidido en las aportaciones de su organización para tratar de paliar esta situación. «Fue Asaja quien frenó nuevas plantaciones e impidió la liberalización del viñedo hasta 2045», ha recordado antes de profundizar en la necesidad de avanzar en cuestiones como la «reorientación» de variedades, la apuesta por viñedos singulares y por la cosecha en verde, que el año pasado redujo la producción en 26,13 millones de litros.

Ahora el telón de fondo del vino de Rioja es el arranque de viñas «que es una medida difícil pero necesaria» y que requiere el apoyo financiero «para que quien abandone la actividad lo haga de forma digna». Por ello quieren un «compromiso» del Gobierno central y de Europa «que da luz verde (al arranque) pero debe implicarse a nivel económico» lo que supondría «compensar el esfuerzo que se hace por la calidad».

«Ahora mismo la situación es dramática, hay gente que no puede seguir», ha concluido el presidente de Asja, para quien «la cuenta es clara, producimos 300 millones de litros de vino y vendemos 240, con lo que hay que buscar un equilibrio» o «de lo contrario seguiremos perdiendo viticultores» algo que ha cifrado en un 5% en el último año. En cualquier caso, desde Asaja reclaman «dejar la demagogia» en torno al vino «y si los políticos miran para otro lado, volveremos a salir a la calle», ha dicho.

Medidas coyunturales y estructurales

Por su parte, uno de los vocales de este mandato, Alex Laheras, ha afirmado que «los viticultores nos encontramos ante una situación muy difícil» en la que «hace falta mucho trabajo, constancia y llegar a muchos acuerdos para tratar de recuperar la rentabilidad».

«Pero para eso hay que reequilibrar Rioja» y para ello «o vendemos más y mejor, o producimos menos» y para ello «la cosecha en verde y las ayudas a la destilación han sido un salvavidas, pero no son la solución definitiva».

El arranque de viñedo «es traumático y doloroso, pero es lo que hay que utilizar, de forma voluntaria, para equilibrar el sector y dar una salida digna a los viticultores» y para «redimensionar la denominación» porque «llevamos un tiempo estancados en unas ventas de 240 millones de litros y se ha intentado ajustar la producción con medidas coyunturales» y «hay que adoptar otras estructurales».

Espera que para la campaña de 2026 se haya puesto en marcha ese arranque, dotado de ayudas y también quieren implementar otras medidas como incorporar la resonancia magnética al control de viñedos; mantener una vigilancia sobre «el recorrido» de los vinos blancos «para que no pase lo mismo que con el tinto»; y favorecer el reinjerto de variedades minoritarias. Respecto a la próxima campaña espera que vuelva a no der muy alta «aunque las últimas lluvias llevarán a racimos más grandes», ha pronosticado.

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