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Y las postales de Navidad llegaron de golpe el 2 de enero... Avisados estábamos. La Rioja despidió el 2020 con nieve en la sierra y ha comenzado el 2021 con nieve en buena parte del valle. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que había activado la alerta en la previa, se cumplieron, y las precipitaciones, en forma de nieve, bajaron de la Ibérica Riojana a la Ribera del Ebro durante la madrugada del sábado.
La comarca de Logroño y La Rioja Alta amanecían cubiertas de blanco. Nieve y más nieve aquí y allá con incidencias puntuales en las carreteras, donde durante toda la jornada se apeló a la prudencia. Las máquinas no pararon de trabajar para mantener limpias de hielo y nieve las principales redes de comunicación de la comunidad.
Según el último parte facilitado por la Delegación del Gobierno en La Rioja –el primero llegó a las 8,30 horas–, todos los puertos de montaña de la red autonómica estuvieron cerrados: La Rasa, en la LR-245; Sancho Leza, en la LR-250; Montenegro, en la LR-333; Peña Hincada, en la LR-232; y La Pradilla, en la LR-111.
La N-111, tras los problemas iniciales desde Islallana hasta Piqueras (cerrada para camiones y con cadenas obligatorias para turismos), abrió al tráfico por completo sin restricciones durante la mañana; de la misma manera que la AP-68. Los mismos partes advirtieron en sucesivas ocasiones de presencia de nieve también en la N-232 –a primera hora los trabajadores que acudían de Logroño a Fuenmayor se encontraban especiales dificultades al haber coches y autobuses cruzados en la carretera, sin posibilidad de avanzar–, en la A-12 y en la LO-20, situación que desapareció ya a las 16.30 horas.
La citada Delegación del Gobierno solicitaba a los conductores extremar la precaución en todas las carreteras riojanas y moderar la velocidad por posibles placas de hielo y nieve en la calzada... mientras el resto de la comunidad se echaba a la calle a disfrutar de las estampas más invernales de lo que va de estación. Los distintos ayuntamientos recomendaban, por su parte, evitar desplazamientos innecesarios.
"Con un flujo de vientos instaurados de NNW (norte-noroeste), vientos muy fríos procedentes de altas latitudes, se forma una 'baja secundaria' en el Cantábrico que genera frentes y vientos fuertes que alcanzan La Rioja en torno a las dos de la mañana. Traen consigo nevadas moderadas empezando por Haro, Ezcaray, Nájera, llegando a Logroño a las tres. Las precipitaciones se van intensificando a lo largo de la madrugada dejando en el valle cinco centímetros y en la sierra entre 10 y 15 centímetros... siendo prácticamente inapreciables en La Rioja Baja", explicaba ayer a Diario LA RIOJA el divulgador meteorológico José Calvo (Meteosojuela).
Logroño, donde la última vez que nevó y cuajó fue el 28 de febrero del 2018, se despertaba con una nevada de las que no se olvidan. La capital de La Rioja, de hecho, no recuperaba la normalidad hasta el mediodía. Ya desde la noche de Año Nuevo, efectivos de Protección Civil, Bomberos y la UTE Logroño Limpio trabajaron en labores preventivas. El Ayuntamiento reforzaba la limpieza en puntos críticos, como aceras y pasos de cebra, aunque no con la suficiente rapidez como para evitar algunas críticas, y habilitaba un punto de recogida de sal para utilizar en espacios privados como rampas de garaje.
A lo largo de toda la madrugada equipos quitanieves con esparcidores de sal pudieron verse de manera ininterrumpida hasta primera hora de la mañana, cuando habían distribuido por las diferentes calles de la ciudad más de 25.000 kilos de sal. La Línea 6 "El Cortijo-Centro" tuvo que ser suspendida temporalmente para la limpieza total de la carretera y fue puesta de nuevo en funcionamiento pocas horas después.
Tal situación de frío intenso va a durar por lo menos hasta después de Reyes y las autoridades permanecen alerta de cara a la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar porque podría darse otra nevada importante en la región.
Durante el 2 de enero las invernales estampas se pudieron ver a lo largo de toda la geografía riojana... de oeste a este.
La nieve, de hecho, comenzaba a aparecer en Haro en torno a la medianoche y ya de mañana su presencia había inundado toda la ciudad. Aunque no se registraron incidentes, el tránsito de vehículos por la ciudad era lento por precaución y, desde las 4 de la mañana, el Ayuntamiento había distribuido 10.000 kilos de sal por las principales vías con más tránsito de vehículos, y la máquina quitanieves funcionaba por la periferia, según informaba María Caro.
Santo Domingo de la Calzada y su comarca se despertaba también con una nevada, cuyo espesor variaba algunos centímetros dependiendo de las localidades, mayor en la zona del Alto Valle del Oja. Ezcaray, por ejemplo, ya se tiñó de blanco a primeras horas de la tarde del viernes. En la ciudad calceatense, por su parte, el blanco meteoro cubrió las calles a primera hora, y, aunque la situación fue mejorando algo conforme avanzaba la jornada, se recomendó en todo momento precaución, tanto a viandantes como a conductores de vehículos, y se advirtió que las personas mayores no saliesen a la calle salvo que fuese estrictamente necesario ante el riesgo de caídas. La prensa, por problemas en las carreteras, llegó a los quioscos cerca del mediodía. La parte positiva es que muchos calceatenses aprovecharon para salir a las calles o montes cercanos a disfrutar de la nieve, que en la ciudad llevaba años sin caer de forma tan profusa. En la cuesta del depósito de agua y las fincas colindantes se pudieron ver, por ejemplo, a personas deslizándose con trineos y plásticos, tal y como daba cuenta Javier Albo.
Todo el valle del Iregua y del Leza, el Camero Nuevo y el Viejo, se levantaba de la misma manera... cubierto de nieve. La estampa invernal fue recibida con alegría en los pueblos y los niños disfrutaron formando muñecos y jugando, incluso en Laguna de Cameros hubo quien sacó los esquís, pero también hubo problemas ocasionados con la circulación. Núcleos de población como La Unión de los Tres Ejércitos (Clavijo) y Vadillos (San Román de Cameros) se vieron incomunicados o con dificultad para circular por carretera en las primeras horas de la mañana, cuando todavía no habían acudido las máquinas quitanieves. De hecho, los cuatro puertos de Cameros (Montenegro, Peña Hincada, Sancho Leza y La Rasa), además de Pradilla en Valgañón, permanecieron cerrados por la imposibilidad de circular por la acumulación de nieve, según reportaba Diego Marín.
Así, localidades como Vadillos de Cameros quedaban aisladas a la espera del paso de las quitanieves.
E imágenes similares se daban en otros muchos puntos de la región: El Rasillo, Uruñuela, Viguera...
Aunque la nieve no cuajó en Arnedo, sus habitantes vislumbraron de blanco los paisajes en sus caminos y montes de alrededores, apareciendo ya peña Isasa y el resto de alturas nevadas. Por su parte, en Alfaro no hizo aparición tal manto blanco, aunque sí hizo mucho frío, como ponía de manifiesto Ernesto Pascual.
La mañana del sábado, tal y como ya habían anunciado las previsiones meteorológicas, supuso también que la ciudad de Nájera apareciese nevada. Los tejados y las zonas verdes de la localidad, así como los alrededores, presentaban una capa de no mucho espesor y que se fue disipando conforme transcurría la jornada. Las calles y aceras no depararon especiales dificultades ni para peatones ni para los vehículos a motor.
En la comarca la nieve también se dejó sentir, con mayor incidencia en la zona del Alto Najerilla. En ella, salvo por el puerto de Montenegro, que une los valles del Najerilla y el Iregua por Viniegra de Arriba, se pudo circular con cierta normalidad y con las debidas precauciones, informaba Félix Domínguez.
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