La crisis de Ciudadanos, tanto en su Grupo Parlamentario como en su estructura orgánica, parece saldarse con una única víctima política: su diputada Rebeca Grajea. Según ha confirmado Diario LA RIOJA, la dirección nacional de su partido ha decidido desposeerle de su cargo a nivel interno, como responsable de Relaciones Institucionales del comité autonómico de la formación, cuyo portavoz es Pablo Baena. Una medida adoptada por la responsable de ese mismo cargo en Madrid, Marta Rivera, alegando «pérdida de confianza».
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Grajea conoció su destitución el martes de la semana pasada, mediante un procedimiento que le sorprendió: «Me enviaron un correo electrónico, muy conciso, desde Madrid». «Y a continuación», prosigue, «me retiraron las claves de acceso a mi cuenta, tanto del ordenador como del móvil, a pesar de que todos los dispositivos electrónicos que he utilizado para mi cargo en el partido han sido de mi propiedad». Y añade: «Quiero recalcar que por esta responsabilidad no he recibido ninguna compensación económica. No es un cargo retribuido que además he desarrollado en condiciones muy precarias».
Grajea, visiblemente enfadada por la manera en que se ha enterado de su destitución, la atribuye a la controversia generada en las últimas semanas en el Grupo Parlamentario. Empezando por otra abrupta salida, la de Yolanda San Juan como coordinadora del Parlamento, y por la revelación de su enfrentamiento personal y laboral con el resto de miembros de ese grupo. «No sé si todo eso tiene relación con mi destitución, pero los tiempos han sido éstos». Una complicada convivencia que le animó a presentarse desde entonces a trabajar acompañada por su padre, cuya presencia en el Parlamento llamó la atención del resto de diputados y trabajadores de la Cámara pero que ella justifica en estos términos: «En la actual situación, no me atrevo a ir sola al Parlamento».
Sus discrepancias con los otros tres diputados (Diego Ubis, Tomás Martínez y David Vallejo) han acabado también por contaminar sus relaciones con la cúpula de su partido, según reconoció ayer en declaraciones a este periódico. Preguntada directamente por el grado de comprensión a sus reproches que ha detectado entre los dirigentes de mayor relevancia, como Pablo Baena y María Luisa Alonso, fue concluyente: «Se han puesto de perfil». Y también reprocha a Julián San Martín, portavoz municipal en Logroño y responsable de Acción Institucional, que, a su entender, no haya ejercido esa responsabilidad y haya declinado ocuparse de mediar en sus reclamaciones tanto ante la dirección regional como ante la nacional. «No ha hecho nada», se queja. «San Martín», añade, «no es nada consistente».
De momento, como precisan responsables de Ciudadanos a nivel regional, no se ha designado quién relevará a Grajea en supuesto en el comité autonómico.
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