
Secciones
Servicios
Destacamos
Inés Llorente (Rincón de Soto, 2002) no dudó ni un instante en dejar atrás toda su rutina para ayudar a despejar los parkings, túneles o puentes de las localidades más afectadas por la DANA. Esta joven riojana llegó en la madrugada del domingo a Aldaia -junto a otros dos chicos de Navarra- y ya a las seis de la mañana, empezó a trabajar con los efectivos que integraban la brigada. «Nos repartieron a los tres por los parkings del pueblo y hemos estado sacando agua todo el día sin parar», reconoce.
Llorente, que trasladó al citado municipio el tractor y la motobomba grande de su padre -que transportó en camión-, comenzó a sacar agua de un aparcamiento del barrio, donde «llegaba el agua hasta el techo», pero con el transcurso de las horas «nos mandaron salir corriendo porque venía otra alerta roja». A pesar de ello, «conseguimos vaciar muchísima agua, porque ya llegaba un poco más abajo de las rodillas». En ese preciso instante, recuerda, «tuvimos que desmontar corriendo la motobomba y recoger las mangueras (por la alerta y porque empezaba a llover), pero ya para cuando saqué el tractor, no había nadie en la calle».
Fue un momento en el que incluso llegó a pasar «un poco de miedo», porque «en cuanto me asomé a la calle estaba todo el mundo corriendo y, cinco minutos más tarde, ya no había nadie. Yo me iba de esa calle, pero tampoco sabía dónde estaban mis compañeros», explica antes de añadir que, afortunadamente, «los encontré rápido y pudimos volver corriendo al almacén del Ayuntamiento para guardarlo todo. Ya después me alejé un poco de la zona y estuve tranquila».
Ya este lunes, en concreto, le ha tocado desalojar un túnel y un puente de Aldaia que estaban «llenos de cosas». «Parecía que estabas en el Mercadona, porque el suelo estaba lleno de productos del Mercadona», señala antes de resaltar que «hemos vaciado un poco el agua y ya cuando quedaba poca, han venido los militares y los bomberos para terminar de vaciarla. Cuando la altura del agua es inferior a la de la rodilla, nosotros ya no podemos sacar más, porque la manguera solo coge aire».
Llorente, junto al resto de sus compañeros y efectivos de la localidad, ya ha terminado «prácticamente» de sacar agua «por todos los parkings» afectados. «En Aldaia está ya todo controlado. Ahora estamos hablando con el Ayuntamiento para ver si mañana nos mandan a otro pueblo», detalla antes de añadir que «sabemos cuándo venimos, pero no cuándo nos vamos. No tenemos nada estipulado, más que nada porque dependemos de lo que nos digan. Nos iremos cuando hayamos ayudado».
«Para que las motobombas estén paradas en casa... mejor poner cada uno nuestro granito de arena y ayudar, porque nunca sabemos lo que puede pasar», resalta Llorente, que no podrá olvidar nunca las situaciones que está viviendo estos días. «La gente te lo agradece muchísimo, porque en la ciudad hay mucha gente que no tiene nada, que están aquí en el barro con unas deportivas y unos calcetines altos, que no sabe cómo agradecerte todo lo que estás haciendo por ellos», reconoce antes de añadir que «cuando me fui el domingo de sacar agua, ya eran casi como de mi familia».
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La juzgan por lucrarse de otra marca y vender cocinas de peor calidad
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.