El caladero de generosidad riojano que salva vidas
Médula ósea ·
La región aspira a cerrar el año con la cifra más alta de nuevos donantes tras inscribir a 309 en los primeros 11 meses, más del triple que el año anteriorMédula ósea ·
La región aspira a cerrar el año con la cifra más alta de nuevos donantes tras inscribir a 309 en los primeros 11 meses, más del triple que el año anteriorLa pandemia del SARS-CoV-2 ha arrasado con casi todo, pero no ha podido con la generosidad de los riojanos, que después de permanecer anegada durante los dos años de sufrimiento y dolor, ha vuelto a emerger con la fortaleza de antaño. La comunidad ... cerrará el año con más de tres millares de donantes de médula ósea, seis veces más que los 537 que constaban en 2009, en el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO).
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El caladero de voluntarios dispuestos a donar vida a cambio de un simple pinchazo– el trasplante de médula se utiliza para tratar ciertos tipos de cáncer, como leucemia, mieloma y linfoma, y otras enfermedades del sistema inmunitario y de la sangre– vuelve a crecer con firmeza en una región que desde hace años está a la cabeza en donación y que volverá a tener reservado un lugar privilegiado cuando a principios del próximo año la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) ofrezca su 'cuenta de resultados'.
Es más, pasada la pesadilla sanitaria, las cifras de nuevos donantes de médula no solo triplican ya a las del año pasado –309 en los once meses ya consumidos de este 2022, frente a los 88 de todo 2021 o los 71 de 2020–, sino que apuntan al mejor cierre de ejercicio. «El pasado fue un año complejo en todos los sentidos por los efectos de la pandemia, tanto en las cifras de donación como de trasplantes, que descendieron también porque se trataba de garantizar la seguridad de todos los pacientes y hay que recordar que a los enfermos que se van a someter a un trasplante de médula se les induce una inmunosupresión, una abolición de defensas, y en los momentos malos de 2020 y 2021 se redujeron por el COVID estas intervenciones por seguridad», aclara Fernando Martínez Soba, coordinador de Trasplantes del Hospital San Pedro, que confiesa que «2021 fue muy duro porque tuvimos unas cifras de donación de órganos que fueron las más bajas de los últimos doce años. Por eso en 2022 hemos puesto en marcha una serie de programas –con Guardia Civil, otras Fuerzas de Seguridad del Estado, estudiantes...– que están consiguiendo volver a impulsar la donación en la comunidad y situar a ésta donde siempre estuvo hasta la pandemia, en las posiciones más altas del ranking».
Las campañas, con un papel muy especial de la Guardia Civil de La Rioja en la captación de nuevos donantes, han permitido a la región recuperar la tasa de donación de órganos (los datos los ofrecerá la ONT en enero) y también la de médula ósea. «Este año hemos tenido muchísimas personas que han querido inscribirse en el REDMO y lograremos cerrar el año con datos más parecidos a la prepandemia o mejores. Ya hemos triplicado la tasa de donación del año pasado, al pasar de los 88 en 2021 a superar los más de 300 este año, 309 hasta noviembre, gracias tanto al trabajo del personal sanitario como a la generosidad de los riojanos», destaca el doctor Martínez Soba.
Pero nunca es suficiente, las dificultades para hallar un donante compatible hacen necesario que el REDMO sea nutrido con nuevos voluntarios, personas sanas de entre 18 y 40 años. Para entenderlo, lo primero que se debe aclarar es que existen dos tipos de trasplante de médula: el autólogo, en el que el donante de las células madre es el propio paciente, y el alogénico, en el que quien dona los precursores hematopoyéticos es un familiar de primer grado o una persona registrada en el REDMO o gracias a una de las unidades de sangre de cordón umbilical atesoradas.
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Javier Albo
«El autólogo representa el 70% de los trasplantes de médula ósea que se hacen en España y en el Hospital San Pedro los realizamos desde 2009, una veintena al año más o menos. El alogénico, unos cinco anuales, son de pacientes que son derivados al hospital de Valdecilla de Santander», resume Martínez Soba, que concreta que el pasado año se realizaron 15 autólogos y 8 en Valdecilla.
Es en este segundo tipo de trasplantes en el que la generosidad puede salvar o no la vida de un semejante. No siempre es fácil. De hecho, la probabilidad de compatibilidad se da en 1 de cada 40.000 casos e, incluso, entre los parientes directos, la casuística de que un hermano sea compatible con otro es de solo el 25% y la de encontrar otro familiar que lo sea de únicamente el 5%.
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«El número de personas pendientes de un trasplante de médula siempre es muy bajo aquí. Ahora mismo habría solo dos o tres. Primero se hacen pruebas a la familia para ver si son compatibles y a continuación se lanza la búsqueda en el REDMO», detalla el coordinador de Trasplantes, quien destaca la fortaleza del sistema: «Para el 90% de las personas que necesitan un trasplante de médula alogénico encontramos un donante compatible en el primer mes». No obstante, admite, «en el restante 10% tardamos más y, aunque se lanza la búsqueda entre los millones de donantes de todo el mundo, hay veces que no se encuentra y en esos casos el desenlace es el peor de todos. Suele rondar entre el 5 y el 10% de los pacientes».
Fernando Martínez Soba | Coordinador de Trasplantes
De ahí que el especialista anime a la sociedad riojana a atender los llamamientos a la solidaridad y a inscribirse en el REDMO, creado por la Fundación Josep Carreras en 1991 con el objetivo de lograr que todos los pacientes con leucemia y otras enfermedades de la sangre que precisaban de un trasplante de médula ósea para su curación, y carecían de un donante familiar compatible, pudieran acceder al mismo mediante una donación de médula ósea procedente de un donante no emparentado. Con los años, a la medula ósea se añadieron la sangre periférica y las unidades de sangre de cordón umbilical criopreservadas, facilitando aún más el acceso al trasplante de los enfermos.
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Actualmente en el REDMO constan tres millares de riojanos y más de 400.000 donantes tipificados de todo el país, además de unas 70.000 unidades de sangre de cordón almacenadas. Interconectado con la red internacional de registros, puede acceder a los voluntarios y a las unidades de sangre de cordón umbilical disponibles en cualquier parte del mundo: 39.775.433 voluntarios inscritos y 804.220 unidades de sangre de cordón umbilical, según los datos hechos públicos a finales de este pasado noviembre por la Asociación Mundial de Donantes de Médula Ósea (WMDA).
Además de en la captación de donantes, La Rioja también participa en la obtención de unidades de sangre de cordón umbilical, un programa que este pasado verano inició la puesta en marcha de una nueva versión. «Es un programa que hemos mejorado y evolucionado respecto al que teníamos, el proceso es mucho más eficiente y, a la vez, más exigente. No queremos sacar muchos cordones, sino los mejores porque no todos ni todas las muestras de sangre son válidos, por eso las madres que seleccionamos como candidatas a donar son relativamente pocas», concluye Martínez Soba.
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