Amador Gómez
Lunes, 18 de enero 2016, 18:58
A falta de la resonancia magnética que se le realizará este martes, Gareth Bale deberá estar tres semanas de baja a causa de la lesión en el sóleo que sufrió el domingo durante el partido contra el Sporting, por lo que se perderá al menos ... los próximos encuentros de Liga frente al Betis, el Espanyol y el Granada. El extremo galés se ha roto el sóleo derecho cuando la BBC atravesaba su mejor momento de la temporada y él personalmente también estaba ofreciendo un magnífico rendimiento tanto con Rafa Benítez como con el equipo dirigido ahora por Zinedine Zidane.
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Se trata de la sexta dolencia en el sóleo que afecta a Bale desde que llegó al Real Madrid en 2013, la tercera en la presente temporada, aunque es la primera vez que se lesiona en esa zona de la pierna derecha. Hasta ahora era el sóleo izquierdo el que le había castigado, pero el domingo, tras marcar el primer gol y dar una asistencia a Benzema -el francés sólo tiene un golpe-, fue una lesión muscular en la derecha la que le frenó y ya no pudo jugar la segunda parte.
A priori, el gran beneficiado por la lesión de Bale será el colombiano James, que está molesto porque Zidane apueste por Isco para el once y le haya relegado a él al banquillo y el domingo tuvo dos desplantes con el técnico francés. James no sólo no salió a calentar con los suplentes antes del duelo contra el Sporting, lo que obligó a Zidane a obligarle a saltar al campo. Durante el partido, tras la lesión de Bale en el minuto 41, Zidane ordenó calentar a Jesé y James, pero el colombiano tardó demasiado en salir y cuando en el descanso el entrenador eligió al delantero canario para suplir a Bale, James tomó la decisión de dejar de realizar sus ejercicios y sentarse en el banquillo.
Cuando Zidane se percató al fin de que James no estaba calentando en la banda y le vio en el banco, le preguntó con mala cara qué hacía ahí sentado y le exigió que continuara con la orden que se le había dado. «¡A calentar!», le gritó el francés. El colombiano accedió de mala gana y posteriormente sustituyó a Isco, pero no aportó nada en la última media hora de partido. James deberá cambiar de actitud si no quiere tener más problemas con Zidane, después de haberse enfrentado también a Benítez.
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