'Desde el caucho a la morfina, un fabuloso recorrido por la ciencia y la historia de las sustancias más letales y provechosas de la ... crónica de la humanidad'. Es el antetítulo del libro 'Drogas, fármacos y venenos', del doctor en Química y profesor titular de la Universidad de Alcalá David Sucunza. Logroñés de cuna, ha trabajado como investigador en diferentes universidades y centros de España, EEUU, Alemania, México y Reino Unido, además de colaborar con diferentes publicaciones y medios de comunicación, entre los que se encuentra Diario LA RIOJA.
– ¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?
– A mí siempre me han atraído mucho los compuestos químicos de origen natural, pero no solo desde el punto de vista químico, sino de su origen, la biología de su función, la antropología de su empleo por parte de las sociedades tradicionales, su importancia a lo largo de la historia o en la economía, gracias al papel desempeñado en el comercio internacional. Por todo ello, me pareció interesante recoger algunos ejemplos significativos o más importantes y reflejarlos en cada uno de los 25 capítulos de este libro.
– ¿Se podría destacar alguno de los compuestos naturales de los que habla en el libro que haya tenido mayor relevancia a nivel mundial?
– El opio, por ejemplo, del que sale la morfina, pero también la heroína, tiene un impacto tanto histórico como actual enorme: la morfina es un medicamento referente para el dolor, pero, a su vez, la heroína es uno de los estupefacientes ilegales más dañinos.
– El tema de los venenos, por ejemplo, ¿ha sido siempre un poco velado, que ha tendido a ocultarse o a darse poca información?
– El conocimiento de los venenos siempre ha sido materia sensible. Ha habido personas que conocían sus secretos y los utilizaban a su beneficio, pero a partir del siglo XIX, cuando la ciencia ya se asienta, cambia totalmente la manera de afrontar el asunto. En el libro aparecen hasta tres ejemplos de venenos que luego han sido utilizados como fármacos. Como decía Paracelso en el siglo XVI, «la dosis hace el veneno», y es verdad que una sustancia en dosis altas puede ser tóxica y en cantidades menores, muy valiosa.
– ¿La Naturaleza se ha tomado a menudo como fuente de inspiración para curar enfermedades?
– Sin duda, y se sigue utilizando, en torno al 25% de los fármacos actuales están fabricados con compuesto naturales o con derivados suyos. Pero en la farmacopea moderna hay muchos productos que son de origen sintético, que no nos ha dado la naturaleza, y que son igual de valiosos. Hay varias razones que hacen que la medicina moderna sea muy superior a la tradicional.
– También habla en el libro de grandes bulos en este tipo de medicinas tradicionales, ¿estos casos se siguen dando en la actualidad?
– Dentro de la medicina moderna no, pero sí que siguen existiendo las pseudociencias o medicinas alternativas que cuentan con parte de bulos. En el caso del que se habla en el libro, por ejemplo, el del guayaco en el siglo XVI, acabó involucrando a la familia de banqueros más importantes de su tiempo, así que eso nos demuestra la importancia que tuvieron algunos de esos bulos en su momento.
«El opio, del que sale la morfina pero también la heroína, ha tenido un gran impacto a nivel mundial»
«Hasta el siglo XIX los venenos eran más secretos, pero con la llegada de la ciencia cambió la forma de afrontarlos»
– Algunos de estos productos naturales han dado lugar a guerras, lo que demuestra la relevancia que han tenido a lo largo de la historia, ¿Cuál sería el más destacado?
– Por ejemplo, el opio ha desencadenado dos guerras. De hecho las guerras del opio cambiaron la historia de China, porque perdió los dos conflictos bélicos con Gran Bretaña y el país quedó por los suelos, le costó más de un siglo recuperarse, lo que demuestra que la repercusión de este producto fue de enorme importancia a nivel internacional.
– El libro, que aparece salpicado de ilustraciones y grabados antiguos, cuenta con una parte novelada en forma de diario, ¿por qué se decantó por ese formato en ese capítulo?
– Es una licencia que me inventé en forma de diario para tratar de hablar de algunos productos afrodisíacos, como la viagra, en clave un poco de humor. Me pareció que era una forma de hablar de ellos de forma adecuada y de enfocarlo de modo más dinámico y ligero, para hacer esa parte más divertida.
«La Coca Cola se inventó como un tónico hecho con hoja de coca»
'Drogas, fármacos y venenos' habla del origen y evolución de importantes productos de masas como el azúcar, el café o el tabaco, pero también de la Coca Cola. De ella David Sucunza habla de que nació en Atlanta como copia de un tónico muy famoso en aquel entonces, el llamado Vin Mariani, una especie de vermú macerado en hoja de coca, pero al que, en este caso, se le cambió el alcohol, prohibido en Estados Unidos en la época, por una soda. Para su creación se usó hoja de coca más otra planta africana, la cola, y el tónico final se vendía en las boticas como tónico reconstituyente. Más adelante, cuando fue creciendo, pasados diez o quince años, se eliminó en el tónico la parte de cocaína de la hoja de coca, que todavía se sigue utilizando en su elaboración actual.
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