

Secciones
Servicios
Destacamos
T.G.YEBRA
Jueves, 29 de enero 2009, 01:39
El salón de actos de la Asociación de Prensa estaba a rebosar. Se presentaba el libro , editado por la Universidad de Málaga. Tras los elogios de los intervinientes (el cineasta José Luis Garci y el columnista Ignacio Camacho entre ellos), tomó la palabra el protagonista. «Agradezco mucho que me hagan necrológicas en vida», dijo. «Uno, en estos casos, no puede leerlas y así se hace una idea de cómo suenan». En dos frases resumió su ironía, su escepticismo y su ternura.
Alcántara en estado puro.
Comentó que era una persona humilde, «aunque no tan humilde como aquel párroco que proclamaba: '`A mí, en cuanto a humildad, no me gana nadie!'». Luego habló de Azorín, y no se sabía bien si hablaba en serio o lo que decía tenía un punto de guasa. «Una vez me acerqué a Azorín con respeto y le pregunté: ¿qué debo leer? Tras pensarlo detenidamente, el maestro me respondió: 'Lea usted el diccionario'. Hizo otra pausa y agregó: 'El diccionario etimológico'. Le hice caso y he aprendido el origen de muchas palabras. Si tuviera que dar un consejo, daría el mismo que él: abra el diccionario por cualquier página y léala».
Imperfectos
El volumen se divide en dos bloques. El primero aborda la historia de la columna literaria, con trabajos firmados por María Cruz Seoane, Jorge Rodríguez, Fernando López Pan y Félix Rebollo.
En el segundo, varios especialistas desmenuzan el lenguaje, la poseía, el humor y los latigazos de vida que hay en los artículos del escritor y poeta malagueño. Juan Cantavella contrasta la amenidad de Alcántara con la monotonía de las columnas políticas, Agustín Rivera se centra en sus excelentes crónicas de boxeo (el ex campeón mundial de peso pluma, José Legra, estaba rindiéndole tributo en el salón de actos), César Coca analiza al malabarista de la palabra, Pilar Bellido busca Málaga en Manuel Alcántara y Jean-Pierre Castellani explica el sentido que adquieren las citas en sus columnas.
Completan el volumen los trabajos de Bernardo Gómez Calderón, María Jesús Casals, Javier Mayoral, Antonio López Hidalgo, Francisco Morales Lomas, Jesús Nieto, Emy Armañanzas, Teodoro León y Alejandro Fernández Pombo.
En una brillante intervención, Ignacio Camacho dijo que sus columnas «nos enseñan a pactar con nuestras imperfecciones».
«Frente al sectarismo y la propaganda de muchos artículos, Alcántara propone serenidad, tolerancia e indulgencia», subrayó Camacho, quien hizo hincapié en que al leerle se puede esbozar una sonrisa, pero para lograrlo «nunca recurre al ensañamiento ni al encono». En su opinión hay una palabra sobre la que pivota todo su pensamiento y sentimiento: la piedad. «Si ha escrito miles de artículos y un público fiel le ha seguido durante cincuenta años es porque ese público encuentra a un hombre bondadoso detrás de sus aceradas críticas», afirmó.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La juzgan por lucrarse de otra marca y vender cocinas de peor calidad
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.