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MIGUEL MARTÍNEZ NAFARRATE
Viernes, 15 de marzo 2013, 09:54
El Palacio de los Deportes de Logroño da la sensación de que es el pabellón más grande del mundo. No se llena nunca. A este paso va a dar la razón a los que lo construyeron. «¿Para qué quiere esta ciudad algo más grande?», dijeron en su día los promotores, cortando de raíz opciones más osadas. Bueno, pues como respuesta a esta pregunta, que en su día también era una quimera, se podría responder: Para acompañar al Naturhouse en su periplo europeo y dar un empujón moral a un equipo que lleva tres meses a paso ligero y pintando una racha de colores. Para alentar y estimular a un club que sigue sin conocer su techo deportivo y que invita a todo el mundo a ir de la mano. Que el Palacio, a pesar de su tamaño, está coquetón y a mano de todo, que es cómodo y que la calefacción funciona muy bien. Pero también invita a la sociedad riojana a ir de la mano con los amigos, los familiares, los niños y animar a un equipo que es ejemplar en comportamiento, modelo de ilusión y ejemplo en cómo perseguir metas.
Que mañana nos visita el Cimos Koper de Eslovenia y a la ciudad le vendría bien abrazar un sueño y el balonmano es una bonita excusa. ¿Por qué no? Al menos será hora y media de ilusión y quién sabe si alguno se anima y repite.
Ganar y esperar
No es muy común que un equipo riojano pelee en una competición continental. Es una bonita excusa para llenar el Palacio. Ya vino el Goppingen en primera ronda y, a duras penas, se incrementó el número de aficionados.
Es balonmano de alta alcurnia el de los alemanes y aquí se afrontó el compromiso sin complejos para sellarlo con una victoria. Mañana vendrá el Cimos Koper. El Naturhouse pagó la novatada en Eslovenia y es la tabla de salvación del equipo para seguir soñando con la siguiente fase de la EHF. Incluso con la victoria no lo tendrá fácil el equipo riojano, que busca por todos los medios no ser el peor segundo clasificado.
El cambio de criterios de última hora ha trastocado los planes del equipo riojano. Se respira una atmósfera especial antes de la cita. No se olvida que, a pesar de todo, la clasificación no está hecha y que hay dependencia de terceros. Es más que probable que haya que mirar de manera especial lo que suceda en el grupo C de esta competición.
Los eslovenos del Maribor Branik y los daneses del Holstebro Tvis van a jugársela también (mañana, en ehfTV.com a partir de las 20.30 horas). Las combinaciones son múltiples y habrá que mirar de reojo a este partido entre ambos clubes para saber a qué carta jugar en la última ronda. A estas alturas, fiarlo todo a un partido a vida o muerte en Goppingen es un extremo que es mejor evitar a toda costa.
Existe un clima de confianza entre los jugadores que es contagioso. Una íntima sensación muy especial, de que 'va a ser un día grande' que nadie quiere perderse. Llenar la cancha más grande del mundo es posible y que todas las localidades para mañana ya están ocupadas. Será noticia esta temporada.
El club ya ha logrado abarrotar el Palacio dos ocasiones en su historia. La primera, como consecuencia del ascenso a Asobal y la segunda, con la primera visita del Barcelona a Logroño. El sábado será la tercera ocasión en la que luzca el cartel de 'no hay billetes' y la jornada puede resultar muy bonita. El árbitro pitará el arranque del partido a las ocho de la tarde. La fiesta habrá empezado.
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