Secciones
Servicios
Destacamos
COLPISA
Lunes, 19 de junio 2006, 02:00
Sin embargo Japón, uno de los principales interesados en la caza del cetáceo, estuvo muy cerca de obtener una victoria simbólica en una votación sobre un tipo de caza comercial y sus representantes afirmaron que el país está más cerca que nunca de revertir la mayoría a su favor.
Australia reafirmó su postura conservacionista y calificó la actitud de Tokio como «inhumana», «repulsiva» y «detestable», en una airada respuesta a la delegación japonesa. «El resultado es Ballenas 3, Japón 0», dijo Patrick Ramage, del Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales (IFAW), después de que la comisión rechazara por 31 votos a 30 la propuesta nipona de permitir la caza comercial a algunas de sus poblaciones costeras.
La caza comercial de ballenas está bloqueada por una prórroga que data de 1986, pero apelando a una cláusula de la prórroga que permite la captura de estos animales con «fines científicos» (destinados a enriquecer los conocimientos sobre los cetáceos), Japón y otros países reanudaron su caza.
Dos pesos y medidas
En todo caso, una eventual mayoría simple no representaría más que una victoria poco más que simbólica para los países cazadores, puesto que la situación actual sólo puede modificarse con un 75% de los votos, pero le permitiría a Japón liderar los debates de la CBI. «En esta organización sigue habiendo dos pesos y dos medidas», dijo el comisionado japonés Joji Morishita cuando se anunció el resultado de la votación.
Australia, que se opone vehementemente a la caza de ballenas, también se enfrentó a Tokio afirmando que las últimas investigaciones demuestran que las ballenas sufren una agonía mucho más cruel y prolongada de lo que se creía antiguamente, cuando eran arponeadas hasta la muerte.
El ministro de Medio Ambiente, Ian Campbell, llevó a la reunión un informe que, según él, refuta el argumento japonés según el cual su método «científico» de caza sería más humano. «Es así cómo Japón cosecha carne de ballena en nombre de la ciencia, se la lleva a Japón, la vende en comercios, acostumbra a los niños a comerla y, según algunas pruebas que tenemos, la usa para alimentar sus perros».
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Los libros vuelven a la Biblioteca Municipal de Santander
El Diario Montañés
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.