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Imagen del mazón roto.
Alfaro, en su peor inundación desde los 60

Alfaro, en su peor inundación desde los 60

La rotura del mazón defensivo en el término del Ortigoso ha crecido desde los 80 a los 200 metros

E. PASCUAL/M. FÉLEZ

Sábado, 28 de febrero 2015, 14:10

«El Ebro es Ebro». Era la frase que repetían ayer los alfareños para intentar comprender la magnitud de la mayor inundación que han sufrido los cultivos de Alfaro en las últimas décadas. «El agua está bañando zonas que nunca había alcanzado desde que en los años 60 se construyeron los mazones», señalaba el agricultor Ángel escudriñando un paisaje anegado desde el término del Chorro de la Nava. Desde una de sus 'madres' (canal de agua), un ganadero describía: «Desde aquí, al otro lado está Cadreita. Son cinco kilómetros de ancho y todo está cubierto por las aguas».

Aunque en el año 2003 se registraron dígitos superiores, la rotura del mazón tras la crecida del 1 de febrero de la defensa del río en el término del Ortigoso ha favorecido que el río haya entrado sin obstáculo durante estas semanas. La fuerza del agua ha seguido mordiendo la mota y la inicial rotura de 80 metros llegaba ayer a 200. Con un pico de 2.406 metros cúbicos por segundo a su paso por Alfaro-Castejón en la medianoche del jueves a ayer alimentado por el deshielo y por los nutridos ríos navarros, el agua ha empujado a la que ya inundaba la zona y ha ganado decenas de hectáreas. En el camino del Hormiguero, frente a la rotura del mazón, el agua avanzó más de cinco metros de largo, hecho que se tradujo en decenas de nuevas fincas cubiertas por el líquido.

A las de verduras, hortalizas y frutales se sumó ayer un ingente paisaje desolador de pequeños huertos familiares, con sus casillas, cubiertos por las aguas. Así, a los daños en la campaña perdida de verduras y hortalizas y el temor a que las yemas de los frutales queden infértiles por el exceso de agua, se suman los destrozos en huertos de autoconsumo, en maquinaria, casillas, etc. «Las cebollas, cardos, todo lo cultivado se ha perdido», se resignaba Toño con el agua cubriendo su pequeña parcela.

El nivel del río fue aminorando con el paso de las horas, para rondar los 2.000 metros cúbicos por segundo a media tarde de ayer. Por el momento, los agricultores son incapaces de calcular los daños que dejará el Ebro cuando bajen las aguas, también en caminos partidos, infraestructuras de regadío dañadas... Entre ellos, la rotura del mazón en la desembocadura del Alhama en el Ebro creció de 10 a 50 metros.

Alfaro también espera a que bajen las aguas confiando en que su fuerza en los meandros del Estajao no afecte a la instalación de los pozos de captación del municipio. Anclados a 20 metros de profundidad, la alcaldesa, Yolanda Preciado, señaló que «funcionan con normalidad y, aunque su entorno está anegado, es por agua trasmanada, no porque haya roto el mazón o saltado el río».

Junto a estos, otro trastorno de la crecida para los alfareños y otros vecinos de La Rioja Baja fueron ayer los cortes en las carreteras y la autopista AP-15 -este última se reabrió al tráfico al mediodía- en su comunicación con Navarra, comunidad donde muchos residen o trabajan. Aunque por la LR-288 se podía llegar hasta Castejón, el corte de la inundada N-113 obligaba ayer a buscar alternativas a los conductores por Rincón o la autopista para llegar a pueblos como Cadreita, Caparroso o Arguedas.

Prevención y ayudas

Mientras, las motas de defensa del Ebro aguantan en Calahorra. Los malos augurios del jueves se convirtieron ayer en buenas previsiones ya que las crestas del Ebro, el Ega y el Arga no coincidieron en el tiempo. Las máquinas trabajaron a destajo durante toda la jornada para evitar daños similares a los de la primera avenida del Ebro el 1 de febrero.

Ayer visitó la zona el secretario de Organización del PSOE, César Luena, quien aprovechó su estancia en la capital riojabajeña para solicitar al Gobierno de la Nación que apruebe un Plan de actuación integral en torno al río Ebro para prevenir las consecuencias cuando hay crecidas.

Además, el dirigente socialista añadió que quiere información. «Por eso hemos pedido la comparecencia de la ministra en el Congreso para que cuente qué ha hecho y qué piensa hacer para paliar los daños. «Yo le pido hoy aquí, en Calahorra, al Gobierno de España que apruebe un Real Decreto Ley de medidas extraordinarias para que haya ayudas, indemnizaciones y bonificaciones fiscales de la seguridad social», aseveró.

«Creo que no están midiendo bien la dimensión de estas crecidas, no lo están midiendo bien porque tiene que haber más medidas, más decisiones y más presupuesto», aseveró Luena en referencia a la partida extraordinaria de 40 millones de euros desde el Ministerio de Agricultura, que ya se ha aprobado.

Al margen de La Rioja Baja, el Ebro también causó ayer inundaciones en otros puntos. En Haro, volvieron a quedar bajo el agua varias fincas en la confluencia del Ebro con el Tirón. Cauce abajo, el río anegó viñedos y choperas a la altura de Cenicero.

En Logroño, la crecida fue también intensa, pero sin grandes daños. El agua llegó a cubrir una parte del paseo fluvial a la altura de la Casa de las Ciencias y espacios próximos a la playa del Ebro y en la zona de la Guillerma, caso de la conocida como harinera. Varea vio también como quedaban cubiertas algunas de sus fincas y en el aeropuerto volvió a entrar el agua al recinto, aunque sin afectar a su pista de vuelo. Los desprendimientos son otros de los efectos colaterales de las últimas lluvias y el deshielo. En Arnedillo, se derrumbó un talud que a punto estuvo de dejar cortada la carretera de acceso al pueblo.

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