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«Ha estado en buenas manos y se ha hecho lo que se ha podido»

E.E.

Miércoles, 13 de agosto 2014, 00:57

Para el sacerdote Miguel Pajares, su traslado a España tras ser infectado con el ébola en Liberia «fue casi obligado, porque él prefería morir allá. Pero veíamos que podíamos recuperarlo aquí, aunque finalmente no ha sido así». Lo cuenta el religioso riojano Miguel Ángel Varona, también hermano de la Orden de San Juan de Dios y quien en los últimos días ha seguido muy de cerca la evolución de su compañero en el Hospital Carlos III de Madrid. «Los partes que me daban hablaban de estabilidad dentro de la gravedad del proceso, pero la noche del lunes Miguel Pajares ha tenido un fallo multiórganico y no se ha podido hacer nada». Le tranquiliza saber que su compañero «ha estado en buenas manos y se ha hecho lo que se ha podido». En la Orden de San Juan de Dios, donde Miguel Ángel Varona (Tormantos, 1952) es superior provincial de Castilla, la principal preocupación ahora es la situación de quienes se han quedado en Monrovia (dos religiosas y personal hospitalario) y poder reabrir el Hospital San José que tanto les costó levantar tras la última guerra civil en el país africano, y que el religioso riojano visitó en más de una ocasión.

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