Borrar
Ni el perro de La Primitiva...
CULTURA

Ni el perro de La Primitiva...

'Bella', la perrita de Elle MacPherson, se hace de oro al triunfar como 'topmodel' de la pasarela canina

ARANTZA FURUNDARENA

Sábado, 29 de agosto 2009, 02:26

Recuerdo con nostalgia los tiempos en que hablábamos a menudo del cerdo de George Clooney. Y siempre la misma bromita... Que no, que no le estamos llamando guarro al pobre George, que nos referimos a 'Max', su mascota. Bueno, pues ahora nos toca hablar, por supuesto una vez más sin ánimo de ofender, de la perra de Elle Macpherson. Pero eso será luego... Déjenme antes evocar los viejos y bellos tiempos en los que aún no existía la gripe porcina (gripe A, en lenguaje políticamente correcto), y de los cerdos nos gustaba todo... Hasta los andares. El día que la mascota de Clooney murió, al cerdo lo lloraron en todo el planeta, fue el primer duelo porcino global que se conoce y, salvando las distancias, una versión charcutera del funeral de Michael Jackson.

Aquello vino a demostrar que, hoy día, con tal de arrimarse a un famoso, cualquiera puede convertirse en estrella. La pregunta era si el actor llenaría el inmenso vacío que le dejó su mascota adoptando a otro gorrino. Dada la excelente relación de 18 años que mantuvo con él (la 'pareja' con la que Clooney ha convivido durante más tiempo, sin llegar a hartarse), cabía pensar que lo de George con la especie porcina no era pura casualidad, sino una forma de vida inspirada en el famoso dicho... «¿Mujeres? Mejor cerdos, que dan jamones». Pero no. Hasta donde se sabe, no ha habido segunda vuelta. Y ahora la única especie que Clooney acepta como 'animal de compañía' es la femenina.

Lo de Elle MacPherson también trae cola. Su mascota es una perra 'labradoodle', cruce de labrador y caniche (¿se imaginan que nuestra admirada duquesa de Alba hubiera tenido descendencia con un rústico? Bueno, pues eso, pero en canino). 'Bella' se llama la perrita de Macpherson. Ya el nombre indica que su ama tiene más esperanzas depositadas en ella que el codicioso dueño de 'Pancho', el perro de La Primitiva, quien, por cierto, en 'Bella' tiene una novia a su altura. Dicen que los canes acaban pareciéndose a sus amos (y viceversa), pero lo de 'Bella' y Elle es exagerado... Porque esa perra está hecha toda una 'topmodel', una 'fashion victim' de la moda perruna y una lince en los negocios. Tiene su propia firma de ropa y ya marca tendencia en abrigos, bufandas y collares para perros, un sector textil que, por increíble que parezca, sigue en pie a pesar de la crisis. Por todo esto y mucho más, como los contratos millonarios que ha firmado Elle en nombre de 'Bella', no es raro que a la perrita la hayan apodado 'El Cuerpo Canino'.

La historia de 'Bella' me trae a la memoria 'Bellissima', esa película de Visconti en la que Anna Magnani soñaba con salir de pobre convirtiendo a su hijita en estrella infantil del celuloide. Lo de MacPherson es parecido, sólo que en lugar de neorrealismo italiano aquí lo que hay es megalujo asiático, pues ella ya está forrada. Esto me lleva también al caso de Shiloh Jolie Pitt, la hija de Brad y Angelina. Dicen que, con sólo tres añitos, la niña ya apunta maneras como actriz, e incluso que sus famosos papás están pensando en inscribirla en una escuela de Arte Dramático... ¿A los tres años? Francamente, espero que no. Los 'brangelinos' no necesitan más dinero, y a esa edad, más que actriz, la niña parecería una mascota amaestrada. Además, lo mucho que ganan los niños prodigio de pequeños acaban dilapidándolo de mayores en drogas o en psicoanalista. Si MacPherson quiere explotar a su perrita, ella sabrá. Pero yo me inclino más por la postura de Clooney... Él nunca lo haría.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

larioja Ni el perro de La Primitiva...