

Secciones
Servicios
Destacamos
EDUARDO GÓMEZ
Domingo, 1 de marzo 2009, 01:59
La intensa creación de los llamados carril-bici en nuestra ciudad, que esperemos solucione el actual problema que tenemos de padecer la presencia de ciclistas sorteando a los peatones a veces a velocidades propias de finales de etapa, lleva a recordar tiempos pasados donde andar en bici por las aceras suponía hacerte acreedor a una multa de 25 pesetas. Lo precisamos por ser una experiencia personal. No le sirvió de atenuante al severo municipal que circulaba por una acera desierta a lo largo de Escuelas Pías y con la calzada impracticable por el barro.
En aquellos años se recuerda que en Logroño había mucha afición a andar en bicicleta, aunque tener una de las llamadas 'de carrera' , con cambio de marcha, que era lo que las distinguía del resto, no era fácil pues costaban unas 60.000 pesetas. De esto y de muchas cosas más de esta actividad deportiva nos documenta José Mari, que cuenta con un establecimiento especializado en Duquesa de la Victoria, una calle donde, por cierto, llegaron a figurar cuatro negocios del ramo: Ciclos Rioja, el que regentaba Isidoro, el de Marino y el de Ruiz de Gopegui. Antes que éstos funcionaron los dos que había en Bretón de los Herreros, el de Cesáreo Ruiz 'El Churrero' y el de Grijalva y, por supuesto, el Hogar Ciclos de avenida de Navarra que fundó Guillermo Bisbal, haciéndose con los servicios del popular Ninchi, que entonces trabajaba en el taller que tenían Jesús García y Venancio Clavijo en Rey Pastor, donde vendían bicis de la marca Orbea, el primero de ellos un gran ciclista de su época.
José Mari entró también a trabajar en Hogar Ciclos siendo un chaval y recuerda que alquilaban bicicletas a 70 céntimos de peseta la hora. Era un servicio bastante común entonces que se intensificaba especialmente los jueves por la tarde, que era el día donde las criadas disfrutaban de asueto. El negocio pasó hará unos 55 años a manos de los tres hermanos Calleja y sigue a cargo de sus descendientes.
Era una solución muy común en los aficionados el ir preparándose su 'burra' como les llamaban a sus bicis incorporando poco a poco accesorios de marcas acreditadas. Las primeras proezas que se marcaban aquellos primeros aficionados era la subida del Encajonado, la cuesta de la entrada a Viana, la de los Castejones y ya, como para presumir, el ascender a Peñacerrada.
Aquellos aficionados iniciaron sus competiciones en carreras que se hacían dando vueltas al Espolón donde participaban, entre otros muchos, Garbayo, Ninchi, Félix Librada, Nicolás Izquierdo, Josechu Navarrete, José María Gutiérrez, Bernabé Villanueva, Félix Medrano, Trevi, Lorenzo Martín, al que le llamaban La Madrileña, Orozco, José Luis Nalda, Antonio Villanueva, Laceras. Muchos de los cuales, con el citado José Mari al frente, fundaron hace 52 años la Peña Solera Riojana de Ciclismo que aún serpentea por las carreteras riojanas y limítrofes en sus excursiones domingueras.
Los aficionados, practicantes o seguidores de a pie, seguían las incidencias de este deporte de las grandes carreras a través de las retransmisiones por radio y después por la televisión, acudiendo al bar Bilbao de la calle Mayor que contaba con esa instalación. No sería justo olvidarse de uno de los pioneros del ciclismo deportivo en Logroño, como en muchas otras disciplinas deportivas, el ingeniero Javier Adarraga, a quien se le veía pedalear muy frecuentemente dando la vuelta a Tómalos, que fue una de las primeras carreras que se oficializó en el calendario de la Federación Riojana de Ciclismo, institución deportiva pionera en nuestra comunidad.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Los libros vuelven a la Biblioteca Municipal de Santander
El Diario Montañés
Publicidad
Publicidad
Favoritos de los suscriptores
Destacados
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.