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FERNANDO PESCADOR
Sábado, 17 de mayo 2008, 03:00
Algo raro está pasando con el precio de los carburantes en España. La escalada del crudo, que ayer marcó nuevos máximos a ambos lados del Atlántico -de 126,34 dólares en el barril del Brent europeo y 127,82 dólares en el Texas estadounidense-, está teniendo repercusiones generalizadas en lo que los consumidores terminan abonando por gasolinas y gasóleos. Sin embargo, en Europa los precios no suben por igual y en España, un país de aprovisionamiento históricamente barato, es, entre los socios clásicos de la UE, donde los precios están creciendo más.
Las cifras del último Boletín Petrolero de la UE revelan que el precio de la conocida como euro-súper (de 95 octanos, sin plomo) en España ha crecido el 6,4% desde comienzos de año, porcentaje éste que casi se ve duplicado (el 12,5%) en el caso del gasóleo de automoción, todo ello en precios medios de venta al público.
Ambos porcentajes son los más elevados de los registrados en las principales economías de la UE. Ciertamente, los precios de la euro han crecido más en Lituania, o en Estonia, y el gasóleo A ha sufrido incrementos más importantes este año en Holanda (el 15,7%) o en Bélgica (el 14%), pero Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, es decir, las economías continentales más importantes, observan subidas de los carburantes más moderadas que en España.
Esta peculiaridad -que los precios de los carburantes suban más en este país que en las principales economías de la UE-, constituye una constante histórica. Si en lugar de referir el análisis a comienzos del año en curso nos retrotraemos más, hasta las mismas fechas de hace cuatro años, por ejemplo, encontramos que entre mayo del 2004 y nuestros días, la eurosúper ha subido el 35,3% de precio en España, el diésel de automoción lo ha hecho en el 65,2% y el gasóleo de calefacción ha multiplicado su valor ni más ni menos que por 2,21 veces. En mayo del 2004, el litro de esa gasolina costaba en España (de media) 0,876 euros y ahora está en 1,186. Por entonces, el gasóleo de automoción andaba por los 0,737 euros y ahora se sitúa en 1,218, lo cual no deja de ser un dato a considerar porque refinar gasóleo es más barato que extraer gasolina del crudo.
Especulación
La única explicación plausible de que el gasóleo A esté más caro que la gasolina es la componente especulativa en el mecanismo de fijación de precios que utiliza el sector. Los mercados 'spot' de crudos y refinados constituyen una referencia -entre otras, pero una referencia a fin de cuentas- para la estrategia de precios de las grandes empresas refineras, como lo son también el estado de los almacenamientos de crudos y refinados en el mundo, (propios y ajenos) las perspectivas de aprovisionamiento, los programas de mantenimiento de instalaciones, etcétera.
Otra tiene que ser la causa de esos precios, que no la que determinan los mercados nacionales, incluso los europeos. Porque el último número del Oil Market Report (OMR) aparecido esta semana da cuenta de una palpable contracción de la demanda, consecuencia de unos precios que están alcanzando cotas desorbitadas. Las previsiones de demanda, tanto para el 2007 como para el 2008, han sido revisadas a la baja. En España, la demanda de petróleo cayó en marzo el 5,8% con respecto al mismo mes del 2007. Las bajadas del gasóleo y la gasolina son aún más importantes: el 11,1% y el 8,7%.
Los países productores aseguran que no están indexando sus precios en función de la evolución del dólar, pero los europeos pagan los carburantes en euros. Cada vez más caros a pesar de que el consumo se retrae por lo prohibitivo del producto y a pesar, también, de que la divisa europea está fuerte con respecto al dólar.
En la extraordinaria ceremonia de la confusión que suele sigue a toda escalada de precios del petróleo, las voces de siempre (las economías desarrolladas y fuertemente dependientes del crudo) están reclamando un aumento de la oferta a la OPEP, para aligerar las tensiones sobre los precios. El OMR de esta semana es, sin embargo, claro: «Los últimos datos y estimaciones sugieren que los mercados de crudo podrían haber estado en posición excedentaria durante los dos últimos meses, y que continuarían así durante el resto de 2008, en tanto en cuanto la OPEP mantenga su producción en los niveles actuales», afirma.
Hay petróleo de sobra en el mercado; el euro está por las nubes con respecto al dólar; la demanda se retrae en Europa y el conjunto de la OCDE; pero los precios siguen subiendo. En España más que en los países principales de la UE.
Mientras, el Ecofin se limita a pedir «transparencia» a los mercados y contención salarial para mantener a raya la inflación. La primera no llega, pero la segunda hace tiempo que está garantizada: los salarios cada vez pesan menos en el PIB, porque la UE transfiere sistemáticamente sobre ellos las desmesuras sucesivas del petróleo.
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